Chat

Contactos

Fotos

Guía

Didí Escobart: "Si se hace con gracia y con clase, y con unos buenos tacones, puedes pisotear lo que quieras"

Entrevistamos a Didí Escobart, que acaba de publicar la novela El Clan de la Mariquita Cavernaria. Conoceremos más a esta artista sin pelos en la lengua y su nueva obra que parodia el género de la novela prehistórica en clave gay.

Daniel García • 26/12/2014

Didí Escobart, en plan cavernario | Foto: Uso permitido

didí escobart el clan de la mariquita cavernaria novela prehistórica literatura gay

¿Qué vamos a encontrar en El Clan de la Mariquita Cavernaria?

¡Todo lo que se adelanta en la contracubierta y mucho más! Los amantes de las novelas históricas y prehistóricas encontrarán una epopeya bastante épica. Los amantes de la alta comedia se toparán con unas situaciones disparatadas fuera de todo contexto, en tono de sit-com. Lo amantes de la literatura se darán de bruces con el mejor texto escrito desde las primeras expresiones cuneiformes arqueológicas. Los amantes del fútbol disfrutarán de un gran partido de finales. Los amantes de la cocina descubrirán maravillosas recetas. Los amantes de los toros que se fastidien. Los amantes de la electrónica descubrirán magníficos circuitos integrados. Y los amantes, a secas, se enternecerán con la maravillosa historia de amor que protagoniza este evento cavernario de última generación.

Por lo que veo no es un ensayo, sino tu regreso a la novela...

Sí. Yo siempre he sido muy novelera. Incluso muy novelista. Lo que pasa es que me gusta mucho sentar cátedra, por eso tres de mis libros son “esa especie de ensayos pseudocientíficos”, pues también soy una socióloga de muchísimo cuidado. Pero me encanta la narrativa contemporánea, y como escritora de best-sellers me sentía obligada a escribir best-sellers. Mi primera novela “Mi extraña dama” fue “un éxito con precedentes”, y sentía también la necesidad de revalidar ese éxito, e incluso de superarlo. El Clan de la Mariquita Cavernaria me parece la novela perfecta, y quien no la compre y lea me parece un analfabeto, un impresentable y que merece la muerte, así de claro.

¿Cómo llegas a plantearte escribir una parodia sobre las novelas prehistóricas?

No sé, pero cuando era pequeña y me preguntaban que qué quería ser de mayor, yo contestaba que escritora de novelas prehistóricas. Y no lo decía solo por epatar. Está claro que verdaderamente me tiraba lo paleolítico. Bueno, lo que realmente me hubiera gustado tirarme es a un cavernícola. Los hombres de hoy tienen muchas tonterías en la cabeza. En cualquier caso quiero aprovechar la ocasión para dejar sobradamente claro que no se trata de un texto biográfico, como apuntan las malas lenguas. Además, apenas recuerdo mi primera infancia, allá en el clan. En cuanto a por qué una parodia... ¡porque yo lo valgo!

En la novela hay una gran variedad de personajes que representan distintos estereotipos. ¿Cuál o cuáles son tus favoritos?

Uff, no sé. Me acostaría con casi todos, si no fueran personajes de ficción. Hay algunos que me gustan porque me siento más o menos identificada con ellos, y otros me gustan porque los he retratado como chulos con quienes me gustaría tener un encontronazo. Obviamente el personaje más parecido a mí es Showy, la chica protagonista, que es una especie de Paris Hilton cavernaria, una Barbie muy pija, asqueada por encontrarse en esa era, donde no hay tiendas, porque no se ha inventado aún el comercio. Hay un osazo con una gran presencia, pero que a la vez es un chico bastante ingenuo. También hay villanos, y a mí los villanos me encantan, aunque aquí no salen muy bien parados, eso sí. Sobre todo hay una “marica mala” que se lleva lo suyo, ¡por mala! Pero... ¡quién no se identifica un poco con una marica malaaaa! ¡Ja, ja, ja!

Lejos de lo que pudiera parecer en un principio, te documentaste bastante antes de escribir la novela...

No sé a qué viene la primera parte de tu frase... Efectivamente, una labor previa de documentación es indispensable, especialmente ante una obra narrativa ubicada en un contexto diferente al actual. Este trabajo de búsqueda, recopilación y verificación de datos se extiende hasta el último momento, incluso una vez terminado el libro, en el periodo de revisión del manuscrito, momento en que el autor recibe además el asesoramiento del corrector del equipo editorial. De todos modos, por mucho que me haya ceñido a la información científica existente en la actualidad, también hay algunos datos que me he sacado del moño. Esta, como cualquier otra novela prehistórica, es una obra de ficción, y como escritora estoy en todo mi derecho de tomarme alguna que otra licencia literaria. ¡Faltaría más! Como siempre suelo decir: “¡Es mi libro y escribo lo que me da la gana!”. ¡Pues total no ha escrito tonterías Jean M. Auel! Y yo soy mucho más guapa.

Didí Escobart es artista multidisciplinar. ¿En qué faceta te sientes más a gusto?

En la de triunfadora, sin lugar a dudas. Me gusta mucho la interpretación, disfruto muchísimo con el contacto directo con el público, encima de un escenario, cantando, improvisando si es necesario. Me gusta mucho dirigir, a ser posible mis propios guiones. Y, qué duda cabe, me llena mucho escribir, porque es como el comienzo de todo, de un show, de una película, una obra de teatro... siempre primero es escribir el texto, el libreto, el guión. Pero me estoy centrando en la literatura, porque me permite escribir sin cortapisa, sin que suponga elaborar un proyecto que ha de ser viable. Simplemente dejo que fluya toda mi creatividad, y disfruto compartiéndola con todo aquel y aquella que conecta con mi sentido del humor y mi propuesta narrativa pop.

Con tanto arte por tus venas, te quedará poco tiempo para otras cosas. El amor y tal.

El amor forma parte de todo aquello cuanto hago. Generalmente nos referimos al amor como al sentimiento exclusivo entre la pareja. Pero el amor es la base de todo. El amor hacia uno mismo, el amor hacia los demás, sean conocidos o desconocidos, sean personas o mascotas, sean familia, amigos o amantes. Me ha costado muchos talleres de terapia emocional, pero al final voy comprendiendo la simpleza del mecanismo del Universo. He sufrido por amor, por desamor, por exceso y por falta de amor, y eso me hace alguien más interesante, pero ahora estoy en un momento de mucha paz, y de suficiente amor como para superar frustración y resentimiento. Soy una persona afortunada porque estoy rodeada de personas que, objetivamente, me quieren y me lo demuestran.

Volviendo a la novela, me ha llamado la atención que la propia portada del libro sea una parodia de la de El clan del oso cavernario.

Eso se ha hecho muy a propósito, para que no quede duda de que se trata de una parodia. No de El Clan del Oso Cavernario en sí, pues yo no versiono esa historia ni parodio sus famosos personajes Ayla y Jondalar, sino de las novelas prehistóricas en general, de la cual esta que mencionas es el referente principal. Me precio de haber leído bastantes novelas al respecto, y todas respetan un protocolo muy definido. Son historias donde se mezcla descaradamente la novela rosa y la de aventuras, maquillándolo con cierta base científica -y bastante especulación-, para qué vamos a engañarnos. Es un género muy repetitivo, que si te gusta pues bien, pero si no pues... una pesadez, la verdad. Yo he intentado descolocarlo un poco, perderle un poco el respeto al canon, pero, eso sí, con mucho respeto. He mantenido los patrones básicos, y a la vez los he pisoteado. Yo creo que si se hace con gracia y con clase, y con unos buenos tacones, puedes pisotear lo que quieras.

En tu libro sacas temas de actualidad como la crisis, la involución de Chueca...

Las personas somos las personas. Las miserias humanas forman parte de nuestro conglomerado interno, psicológico, no del contexto histórico. Lo divertido era extrapolar todo lo que nos resulta tan familiar, tan actual, a esa era tan distante, en el que es cierto que las cosas, aún muy difíciles en un sentido, seguro que se vivían de una forma más simple. Tú piensa que solo tenían el fuego, y poco más. 17000 años atrás no habían inventado ni la rueda. Pero ya habían inventado el sexo, la envidia, el deseo, la estupidez, el petardeo y, sobre todo, el amor. ¡Eso seguro!

¿Qué dirías a nuestros lectores para que se compraran el libro?

Que se rasquen el bolsillo, que para intoxicar su cuerpo seguro que sí tienen presupuesto. Que lo regalen, pues es de muy buen gusto obsequiar con libros, ya que das la impresión de ser alguien culto y que lee, aunque no seas precisamente un intelectual, y hay que cuidar la imagen. Que hay que comprar libros, en general, porque es una bonita y efectiva forma de apoyar nuestra cultura. Y que concretamente El Clan de la Mariquita Cavernaria seguro que no les va decepcionar, de hecho posiblemente les vaya a sorprender, además de divertir, que es de lo que se trata. Es narrativa de esparcimiento, es humor gamberro, es literatura posmoderna. Es, en definitiva, una buena y diferente propuesta de lectura. ¡Casi 500 páginas de entretenimiento cavernario!

Comentarios

También te puede interesar...

Más en Entrevistas

© Looping Media, S.L., 2007-2018
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Quiénes somos | Publicidad | Ayuda y contacto