Eduardo García: "Quise hacer notar el efecto de la discriminación"

Eduardo García es el autor de la novela "Este amor que hay que callar". Una historia acerca del amor, del deseo de llegar a ser alguien, del desprecio a lo que consideramos diferente, pero más que nada, del rechazo a aceptarnos como somos, llegando a limitarnos como personas.

Ariel Alan • 03/01/2012

Eduardo García, Editorial Stonewall

eduardo garcía editorial stonewall

Abussadora Collins y La Chula Evans, son dos transformistas fanáticos de la teleserie Dinastía, que tienen que luchar por lo que creen, así como sobrevivir y triunfar en una sociedad machista, conservadora y homofóbica. Por su lado, y viviendo de manera paralela, Bernardo y Adolfo intentan entender su despertar sexual y la atracción que sienten por su mismo sexo. Con una historia contada a tres voces que transcurre en Santo Domingo desde los años ochenta hasta la actualidad, la novela de Eduardo García, "Este amor que hay que callar" trata acerca del amor, del deseo de llegar a ser alguien, del desprecio a lo que consideramos diferente, pero más que nada, del rechazo a aceptarnos como somos, llegando a limitarnos como personas.

En diálogo exclusivo con Universo Gay, Eduardo García nos habla de su novela, que recientemente ha sido nominada a Mejor Libro del Año para los Besametonto Awards.

- ¿Cómo surgió la idea y comenzó a gestarse "Este amor que hay que callar"?

Hay muchas historias que he visto, escuchado y vivido en mis años en Santo Domingo. Son historias que no quería que pasaran al olvido, que de alguna manera quería que la gente las leyera y disfrutase con ellas. Obviamente, no todo son vivencias reales, hay mucho de ficción.

Por otro lado, no me gusta la discriminación de ningún tipo. Todos somos libres de pensar y sentir como queramos o como creemos que es lo correcto, aunque yo no esté de acuerdo. Quería hacer una historia en la que se note el posible efecto de la discriminación, que en este caso es homofobia.

El título surge de una promesa que le hice a una amiga muy querida, Yolandita Monge, de que algún día una novela mía tendría como título una de sus canciones. "Este amor que hay que callar", interpretada por esta gran artista que canta como los ángeles y se estremece como las diosas, fue una canción que se convirtió en un himno gay a finales de los años ochenta y que todavía hoy en día lo sigue siendo.

- ¿De qué manera fueron surgiendo los personajes, las historias?

A pesar de que las historias y los personajes los hemos visto miles de veces a nuestro alrededor, surgen de mi imaginación. Viven situaciones con las que todos nos sentimos identificados porque son el día a día de todos nosotros. Esta historia, contada a tres voces, habla del despertar sexual, del primer amor, del corazón roto que viene a continuación de esa pequeña pero gran historia, pero sobre todo, de empezar a conocernos a nosotros mismos y a darnos cuenta quiénes somos. Muchos de nosotros decidimos negar sus verdaderos sentimientos por miedo a la sociedad, por presiones familiares y laborales. Otros, posiblemente más valientes, intentan salir adelante y que el mundo los vea tal como son.

- Es notable que uno de los disparadores de esta historia sea la teleserie Dinastía, una de las primeras en incorporar un personaje gay y darle protagonismo, al igual que tratar el tema del SIDA ¿Eras seguidor de la serie en aquel momento? ¿Qué impacto causó en tu vida?

Pues no sólo fui seguidor de esa serie en aquel momento, sino que también me obsesioné con los personajes, sobre todo con el de Alexis Carrington. Desde entonces, me parece la madre de todas las teleseries y la más transgresora, por los temas que trataba. Ponte a pensar que si ahora los gringos son mojigatos y practicantes de la doble moral, en los años ochenta eran todavía peor que ahora.

Sigo disfrutando de Dinastía igual que el primer día que la vi.

- Planteas que el no aceptamiento de los gays los limita como personas ¿Piensas que es más difícil, con esa traba, desarrollarse como personas, al igual que profesionalmente en esta sociedad?

El no aceptarte como eres, seas gay, heterosexual, o con cualquier otra manera de sentir, estoy convencido de que te limita como persona porque no te permite ser 100% como eres. Si reprimes una parte importante de tu manera de ser y de ver la vida, estás limitándote porque no vas a desarrollarte como persona, y peor aún, no estarás siendo sincero contigo mismo. Puedes complacer a todos los demás, ser como la sociedad quiere y te exige que seas, pero al caer en esa trampa en que intentas hacer feliz a los demás dejando de ser tú mismo, nunca podrás alcanzar una felicidad plena.

Obviamente, no es tan fácil como suena, porque desde pequeño te van moldeando para que seas un determinado tipo de persona. Estoy seguro que ee molde no incluye el ser gay.

En los países latinoamericanos, todavía existe mucha traba para conseguir un buen puesto de trabajo si eres gay, es lamentable pero consideran a un hombre casado y con hijos mucho más exitoso que un soltero con tendencias a estar con personas de su mismo sexo.

- En el caso de los personajes de la novela, luchan por la aceptación de la sociedad y por conseguir el amor ¿Se hace un poco más fácil ahora que en la época en la que comienza a desarrollarse la novela (`80s)?

Definitivamente, ahora es más fácil que en los ochenta. Al menos hay países en los que ser homosexual ya no se castiga como delito de sodomía, como hace unos años atrás. Empiezan a verse artistas y grandes personalidades en todos los ámbitos saliendo del armario y declarando su amor por alguien de su mismo sexo. Eso antes era impensable. También gritamos exigiendo nuestros derechos, pero también te digo que falta mucho camino por recorrer. A ver si novelas como "Este amor que hay que callar" ayuda un poco a dejar de estigmatizar a los gays.

-¿Por qué dejaste la República Dominicana para irte a Chile, y luego dejas Chile para venirte a Madrid?

Santo Domingo, a pesar de que es donde tengo mis raíces, era una especie de jaula que no me permitía desarrollarme como quería, continuar creciendo y hacer todo lo que deseaba. Aunque suene feo, ya me quedaba pequeño. Es un país al que siempre amaré, pero mientras la mentalidad no cambie, no me interesa volver a vivir allí.

En Chile crecí mucho, fue una gran escuela en mi vida. Ahí amé intensamente, viví plenamente, y sobre todo, pude publicar mis tres primeras novelas ("Feliz cumpleaños, te quiero", "Días felices", y "Adagio"). Pero a pesar de todo eso, allá la gente no lee, no se interesa por la literatura, y como yo quiero continuar creciendo, llego a Madrid, donde publico con la Editorial Stonewall, "Este amor que hay que callar". Es mi cuarta novela, pero al mismo tiempo es la primera en ser publicada en España.

EL AUTOR

Nacido el 1 de junio de 1970 en Santo Domingo (República Dominicana), es autor de las novelas Feliz cumpleaños, te quiero, Días Felices y Adagio, publicadas todas ellas en Santiago de Chile, donde residió largo tiempo.

Tras estudiar Administración Hotelera y trabajar durante más de once años en American Airlines, decide dedicarse por completo a ser profesor de yoga, tarotista, terapeuta alternativo y escritor. A pesar de escribir desde que era un niño, es en el año 2007 cuando publica su primera novela.

Mitad italiano, mitad dominicano, chileno de corazón, reside en Madrid desde el año 2010.

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