Imagínese

Imagínese a un ciudadano de cualquier país paseando por la calle Génova el próximo 25 de mayo siendo informado de los resultados electorales.

Mario Erre • 07/04/2015

Logo del Partido Popular (PP) | Foto: Uso permitido

esperanza aguirre cristina cifuentes occidente pp podemos psoe iu corrupción 25m elecciones municipales elecciones autonómicas ayuntamiento de madrid comunidad de madrid

Imagínese a un ciudadano de cualquier país de los autodenominados “occidentales” (nunca entenderé entonces que entre ellos se incluya a Japón, Australia, Israel o Nueva Zelanda, por ejemplo) que llegara a Madrid el próximo 25 de mayo y, por cualquier casualidad, se cruzara con una concentración de gente uniformemente vestida y peinada saltando y gritando con un desagradable ritmo base de la era de la ruta del bakalao como música de fondo ante un edificio horroroso y desarmónico con los del entorno de la céntrica madrileñan calle Génova con la foto-cartel de dos rubias histriónicas desorinándose de risa.

Imagínese que, sorprendido ante semejante demostración colectiva de júbilo nuestro occidental preguntase por la causa a cualquiera de los soldados de zapato castellano, camisa rayada, pantalón docker él, falda de pliegues azul marino ella y pelo desaliñado tono oscuro él, pelo planchado tono rubio con rimmel azul en la pestaña ella, que participaran en semejante aquelarre.

Imagínese que le contaran que se han celebrado elecciones locales y regionales y el festejo está motivado por el triunfo en las primeras de una condesa que hace tres años abandonó un cargo público recién elegida sin motivo que le urgiera a ello, cargo que revalidaba después de haberlo conseguido presumiblemente a golpe de talonario y cuyos más estrechos colaboradores durante el tiempo que lo ostentó están en prisión por supuesto saqueo de las arcas públicas y que además tiene otros importantes hitos en su carrera como haber incumplido las normas de tráfico de la ciudad de la que piensa ser máxima representante y ha huído de la autoridad pública, previa supuesta agresión a un agente, y, en el caso de la segunda cita electoral, el triunfo ha sido para una ex subalterna de la anterior de cuyo ex esposo dícese que se encuentra en paradero desconocido con orden de busca y captura por presunta estafa, y que también tuvo sus aventuras en plan “easy rider” por las calles de la ciudad, aventuras que le hicieron dar con sus huesos en un hospital público que sus colegas querían desmontar, aparte de haberse dedicado a mandar a las fuerzas de orden público a apalizar a cualquiera que criticara las políticas que su partido defiende.

Imagínese que, sorprendido por la elección de semejantes piezas de canela en rama por parte de la ciudadanía para dirigir cualquier asunto público, el aturdido sueco, alemán, japonés o australiano visitante preguntase por los rivales de ambas, temiéndose que, en el mejor de los casos, el más apropiado para el cargo tendría que ser, como mínimo, un condenado a tres cadenas perpetuas, de esas que recientemente reinsaturaron el PP y el PSOE.

Imagínese que este señor fuera informado de que entre los rivales de estas dos elementas hay juezas defensoras de los derechos humanos (de las que no desahucian) que además regentan negocios de comercio sostenible, ingenieros agrónomos comprometidos con los movimientos vecinales, activistas antifascistas, rectores de universidad y poetas.

Imagínese que el protagonista de esta historia dirigiera un periódico en su país o una de esas nefastas agencia que deciden la fiabilidad de un país en lo económico y lo social y solo ven los defectos ajenos o de las otras, de las buenas, de las que confeccionan la lista de países más o menos democráticos y/o corruptos o con mayor o menor nivel sociocultural.

Sólo imagíneselo.

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

Acerca de Mario Erre

Mario Erre, gallego-argentino-madrileño de 41 años, residente en Chueca desde que Chueca comenzaba a serlo, por lo que ha visto y oído de todo, y que en sus ratos libres trabaja como entrenador personal para sobrevivir en la jungla capitalista y salvaje en la que se ha convertido este nuestro viejo y maltratado planeta.

Comentarios

También te puede interesar...

Más en Errando

© Looping Media, S.L., 2007-2018
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Quiénes somos | Publicidad | Ayuda y contacto