Chat

Contactos

Fotos

Guía

Osiris

Les dejo mi nueva entrega, una conversación que tuve con mi amigo Miguel a raíz de su ruptura amorosa con Osiris. Espero que la disfruten.

Eduardo García • 03/05/2012

Osiris

amigo encuentro ruptura amorosa tarjeta telefónica conversación aeropuerto

El día en que me encontré con mi amigo Miguel, él estaba destrozado emocionalmente. Acababa de terminar una especie de relación dañina, inestable, desestabilizadora, que lo dejó sumido en la más terrible de las depresiones.

Miguel era una de las personas más alegres que yo conocía, siempre con su hermosa sonrisa a flor de piel, una persona a la que nunca me imaginé que vería en ese estado.

-¿Se puede saber qué es lo que te tiene así? -Le pregunté preocupado.

-Osiris.

-¿El chico con el que has estado saliendo todo este tiempo?

-Así es.

Ellos se habían conocido por un amigo en común que los presentó un tiempo atrás en alguna reunión de esas que se hacen en casas. Desde entonces, empezaron a llamarse y a verse de manera seguida.

Como Miguel vivía solo, Osiris iba a verlo siempre e incluso se quedaba a dormir con él cada vez que podía hacerlo.

-Recuerdo muy bien a Osiris, el indeciso al que un día le gustan las mujeres y al otro los chicos.-Le dije, recordando la historia de ese chico cubano que a estas alturas del juego ya yo no sabía si definirlo como bisexual o simplemente como a alguien al que le gusta jugar con los demás.

-Cuando lo conocí tenía novia, pero me dijo que no tenía problemas en salir de vez en cuando con algún chico, que tenía una mentalidad abierta.

-¿Dejó a la novia por ti?

-Así es, después de un tiempo dejó a la novia y se dedicó solamente a mí. No te imaginas cómo me gustó, hacía siglos que no tenía una química tan profunda con alguien. Ni siquiera es cuestión del tamaño de la polla, que no la tiene grande como me gusta a mí, es algo más que eso.-Me confesó, lloroso.

-¿Piensas que te enamoraste de él?

-Perdidamente.

-Yo pienso que no te enamoraste, que te emperraste.

-Podría ser, pero es que me acostumbré tanto a él, me gustaba tanto estar a su lado.

-¿Qué cosas hacían?-Le pregunté.

-No mucho más que estar en mi casa viendo películas, teniendo buen sexo, o hablando de diversos temas. Me sentía muy bien con él. ¡Lo extraño mucho!

-Lo sé, es normal que lo extrañes. Pero dime qué es lo que sucedió.

-Pues muy simple, que después de dejar a la novia y estar conmigo, ahora decidió que quiere estar con una chica a la que conoció.

-Así que él se ha decidido a ir de chica a chico y después a chica otra vez. ¡Qué lindo!

-Es un indeciso de mierda, no sé cómo he podido caer en eso. Yo que creía que me las sabía todas.

-Eso pensamos todos, pero siempre hay alguien que nos descoloca, que nos sorprende, a veces de buena manera y otras veces de mala. Pero estoy seguro que vas a superar esto, tienes mucha fuerza.

-Yo también lo sé, pero no sé cuándo.

-Tiempo al tiempo, Miguel, ya verás.

Un par de semanas más tarde, me reencontré con Miguel por casualidad en el aeropuerto, antes de abordar mi vuelo. Estaba vendiendo tarjetas telefónicas en un quiosco de la Terminal 4.

-¡Miguel, amigo, qué bueno verte! Te veo con una mejor cara. La última vez me dejaste muy preocupado.

-Así es, me siento más tranquilo. He decidido que Osiris no vale la pena, que no puedo sufrir por alguien que no aprecia mi amor y todo lo que le doy.

-Así me gusta que pienses, ése es el Miguel que conozco.-Le dije, sonriendo.

-¿Tarjeta telefónica?-Ofrecía Miguel a los que pasaban cerca de él, entonces me miraba y continuaba hablándome.-Volvió a llamarme, eso sí, y me dijo que no había podido olvidarme y que quería verme.

-¿Y tú qué hiciste?

-¡Pues verlo! ¿Qué iba a hacer?

-¡No! No seas tonto, Miguel, no vuelvas a caer en eso.

-¿Tarjeta telefónica? Mira, esta vez yo sé lo que es, ya no me va a engatusar de nuevo con sus indecisiones y sus mierdas. ¿Tarjeta telefónica? Que yo sé ya quién es él, y es un imbécil.

-Miguel, no quiero verte como hace dos semanas, estabas muy mal.

-Lo sé, estaba destrozado, hecho mierda. ¿Tarjeta telefónica? Pero eso no me va a suceder de nuevo, te lo aseguro, mira que esto me sirvió para aprender la lección. La aprendí de mala manera pero ya no vuelvo a caer en lo mismo. ¿Tarjeta telefónica?

-Eso espero, Miguelito, que ahora que ya sabes cómo es Osiris, serías muy estúpido. Si caes en lo mismo, te voy a caer a patadas.

-Tranquilo, que no voy a caer en lo mismo, que yo me conozco. Tú ya vas a ver. ¿Tarjeta telefónica? Bueno, ¿y tú para dónde vas? ¿Tarjeta telefónica?

-Me voy a ver a mi familia por unos días, que ya me merezco un descanso yo también. Madrid se la pasa de puente en puente con todos estos festivos y yo alguno tengo que aprovechar, ¿no crees?

-¿Tarjeta telefónica? ¡Pues claro, hombre! Todos nos merecemos un descanso. ¡Joder! Aquí nadie quiere comprar una puta tarjeta telefónica.

-Y ya me tienes nervioso ofreciéndolas.

-Lo sé, pero estoy cubriendo unas vacaciones de un amigo, no será por muchos días. ¿Tarjeta telefónica?

-Oye, que ya tengo que entrar a abordar, Miguel, te llamo a mi regreso, o nos escribimos por el Facebook, que quiero saber cómo te va con el indeciso ese, que ya sin conocerlo me cae mal por hacerte sufrir.

-¿Tarjeta telefónica?-Le decía él a otros que pasaban frente a nosotros.

-Asegúrame que no vas a caer, porque lo que es tropezar de nuevo con la misma piedra, ya lo estás haciendo.

-Te lo aseguro, esta vez me siento más fuerte. Voy a utilizar su cuerpo, que es lo único que se puede rescatar de él, y cuando me canse, pues adiós, de la misma manera en que él me lo hizo a mí. ¿Tarjeta telefónica?

-Cuídate y hasta pronto, lindo.-Le dije y le di un fuerte abrazo.

-Buen viaje, nos vemos pronto. Que disfrutes y descanses.-Me dijo con su gran simpatía.

-Besos.

-¿Tarjeta telefónica?

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

Acerca de Eduardo García

Eduardo García nació en Santo Domingo y, tras residir unos años en Chile, donde publicó sus tres primeras novelas, se afincó en Madrid. En España ha continuado con su labor de escritor, además de dedicarse a dar clases de yoga y a las terapias alternativas. Sus últimas novelas están disponibles en Gaymazon. Su columna La cuenta, por favor ha sido nominada a los premios Bésametonto 2013.

Comentarios

También te puede interesar...

Más en La cuenta, por favor

© Looping Media, S.L., 2007-2019
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Quiénes somos | Publicidad | Ayuda y contacto