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15 canciones para disfrutar de la sumisión en español

En tiempos de penitencia, castigo y resurrección como la Semana Santa, nada mejor que ponernos a tono con una selección de 15 canciones para disfrutar de la sumisión, en español.

Jackeltuerto • 26/03/2016

15 canciones para disfrutar de la sumisión en español | Foto: Youtube

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El Papa presidía ayer la Pasión del Señor postrado en el suelo, una imagen digna de Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shades of Grey, Sam Taylor-Johnes, 2015, EE.UU.). La Semana Santa ha sido, de siempre, tiempo de pedir perdón, de pagar penitencia y, sobre todo, de sumisión. Por eso gusta tanto a quienes disfrutan con el sufrimiento, a quienes dedico esta primera lista de canciones para disfrutar de la sumisión en español. Porque la sumisión y la dominación son las grandes incomprendidas del BDSM, prácticas de los más placenteras siempre que, obviamente, sean las que hayas escogido tú, que no si te las imponen, en cuyo caso ya no serían prácticas sexuales, sino que estaríamos hablando de abuso y sometimiento, que no es precisamente lo mismo ni lo queremos para nada.

1. Murciana marrana por Kaka de Luxe

La que fuera ópera prima de Pedro Almodóvar, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980, España) contenían una auténtica oda a la sumisión, de un ama a su esclava. Aunque, como suele pasar en este tipo de relaciones, ser ama no significa, precisamente, llevar las riendas de la relación.

2. Golpes por Gabinete Caligari

«Guardo las señales de tu amor hirviente, son mil cardenales de pasión», dice la letra del que fuera el primer sencillo de una de las bandas más emblemáticas de la Movida madrileña. La banda formada por Edi, Ferni y Jaime de Urritia vive su máximo esplendor en los años ochenta, pero no consiguen conectar con el público de los años noventa, lo que les lleva a su disolución en 1999. Lejos quedan sus inicios afterpunk y aquella actitud provocativa en la que se atrevían incluso con una canción en la que el sumiso es él y la dominante ella.

3. Ahora quiero ser tu perro por Parálisis permanente

Toda una reivindicación la que hacía Parálisis permanente en el que fuera uno de sus primeros éxitos, versión en español de una canción de The Stooges. Nada como practicar el afterpunk y dar la espalda a Los pegamoides para convertirte en una banda maldita, sobre todo tras la pronta desaparición de su líder en un accidente de tráfico, Eduardo Benavente, quien también había estado relacionado profesionalmente con Gabinete Caligari. El sumiso aquí vuelve a ser él.

4. No mires a los ojos de la gente por Golpes bajos

Lo llaman Movida madrileña, pero lo cierto es que podrían haberlo llamado 'liberación posfranquista', porque en Vigo surge una mítica banda, de breve pero muy intenso recorrido, como Golpes Bajos, que nada tendría que envidiar a las madrileñas. Liderada por Germán Coppini, quien por aquel entonces también vocalista de Siniestro total, en la que también milita temporalmente en aquel entonces Eduardo Benavente. En este caso no se trata de un tema decididamente sumiso, pero es que la primero lección que tienes que aprender cuando te inicias como sumiso es que no debes mirar directamente a los ojos a nadie, y menos al de tu amo o ama, a no ser que ellos te lo pidan.

5. La tentación por Kaka de luxe

La endogamia del pop español en los años ochenta cobra brillo al hablar de esta fugaz banda por la que pasaron El zurdo, líder posterior de La Mode, Enrique Sierra, integrante después de Radio Futura, Carlos Barlanga, que había coincidido con Benavente y Nacho Canut en Los Pegamoides, continuando al lado de este último en Dinarama, quien a su vez también había formado parte de Parálisis permanente. Luego no debe extrañarnos que les fuera tanto a todos la caña, tanto que hasta disolvieran el grupo antes incluso de publicar su primer álbum, que encabeza de manera tan sexualmente descarada este tema, siendo en este caso una relación explícitamente homosexual.

6. Fuerte por Surfin' Bichos

Nos alejamos un poco de la movida madrileña para hacer parada en Albacete, donde surge a finales de los ochenta Surfin' Bichos, una banda que hace un rock más alternativo. Las cínicas alusiones al cristianismo de sus letras les hacen justos merecedores de estar en una lista de canciones para celebrar la Semana Santa, más todavía cuando tienen alguna más explícita que te incita a que te pongas de rodillas a recibir lo que te mereces.

7. Siempre tuya desde la raíz por Paulina Rubio

«Tus ojos en mi mar calientan mi horizonte y me hacen sentir completa para amar, por siempre tuya desde la raíz». Me da la impresión de que Paulina Rubio no alcanza a percibir todas las interpretaciones del que fuera primer sencillo de su álbum de estudio, Planeta Paulina, pero cuando ya ella deja claro que vive en su mundo, no creo que haga falta explicarle nada. Eso sí, lo deja muy claro en su tema, sumisa, pero sólo cuando ella quiera.

8. Toro por El columpio asesino

De Pamplona llega El columpio asesino, una banda que mezcla rock y punk con música electrónica. Más cercanos a Surfin’ Bichos que a las míticas bandas de la Movida madrileña, más que las letras de su canciones es su manera de integrar la voz con los instrumentos su auténtica seña de identidad. Y pisando fuerte irrumpieron en el panorama musical español con un tema de tan castizo título que incita tanto a la sumisión como a las relaciones transgénero.

9. Toda por Malú

«Sintiéndome libre, sintiéndome tuya y amándote». De piedra me quedo al descubrir que Malú tiene una canción que, más que hablar de sumisión, es un auténtica rendición a las prácticas sadomasoquistas que acepta «aunque mi vida corra peligro». La próxima vez que la vea en La voz la veré con otros ojillos. ¡Pillina! ¡Pillina!

10. Masaje por Astrud

A mediados de los años noventa surge Astrud en Barcelona un dúo que consigue integrar la cualidad pop de las mejores bandas españolas de los ochenta con la música electrónica, en cuyos temas integran unas deliciosas letras, sin desperdicio alguno. De rendición sumisa podríamos llamar el equívoco tema de este tema, que parece comenzar con un masaje, pero no termina con ese final feliz tan esperado por algunos, sino por otro más largo e intenso.

11. Muérdeme por Piel de serpiente

No a todos les gusta el heavy, mucho menos el hard rock, pero está claro que a ellos también les va la marcha. Aquí el sumiso vuelve a ser el hombre que necesita esa ama que le envenene.

12. Eclipse por Christina Rosenvinge

Dentro de la sumisión también existe la versatilidad, sólo que aquí se llama switch, es la capacidad de pasar de sumiso a dominante y viceversa. Esa parece la opción escogida por la danesa más española del panorama musical ibérico que tanto te alaba que sabes agarrar «suave sin apretar», como saca el collar para sacarte a pasear.

13. Me gusta que me pegues por Los Punsetes

Madrileños, pop y punk, ¿hemos vuelto a los ochenta? La banda madrileña claramente extiende un puente con el pasado, que no se queda sólo en pose, sino que en este tema de su último álbum, LPIV, nos despista con un tema que acepta dobles interpretaciones, porque bien podría ser una canción denuncia sobre los malos tratos, como una descarada manera de rendirte a la sumisión. Cada cuál que escoja, el tema vale por dos.

14. Tuyo por Rodrigo Amarante

Cabecera de la serie Narcos (Carlo Bernard, 2015, EE.UU.), decir que este tema del artista brasileño habla de la sumisión es quedarse corto. Es posible que su letra sea breve, pero estando muy condensada, contienen las suficientes alusiones como para imaginar varias sesiones, eso sí, con toda la entrega que sugiere su título.

15. Tuya y más que tuya por Celia Cruz

Cierto es que, siendo la lista cronológica, este mítico tema la universal artista cubana debería haber aparecido en primer lugar, pero al no haber encontrado ni vídeo musical ni actuación en directo que lo ilustrara, he preferido dejarlo para el final. Incluido en su segundo álbum, La reina del ritmo cubano, es probablemente que la canción pretenda más mostrar la abnegación de una entregada esposa que la sumisión de una sumisa esclava, pero es lo que tienen las letras ambiguas, que cada uno las interpreta como quiere y las usa como le da la gana.

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

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