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Las filias y parafilias más divertidas: 5 maneras de disfrutar de la actirastia

Si sientes una atracción desmesurada hacia determinadas cosas, realidades o situaciones a través de las que alcanzas una particular excitación sexual es que tienes una filia, y si sigues un patrón sexual determinado, tienes una parafilia. Algunas de ellas las puedes practicar de manera habitual, sin saber que las tienes, como la actirastia: excitación producida por la exposición al sol.

Jackeltuerto • 17/04/2016

Las filias y parafilias más divertidas: 5 maneras de disfrutar de la actirastia | Foto: Youtube

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La ficción siempre se ha acercado a las filias con morbo y misterio, a veces con demasiado, llegando a confundirlas con perversión, sin profundizar realmente en algunos aspectos de la sexualidad que son más comunes de lo que imaginamos. Muchos son, ciertamente, los que no entienden las diferentes maneras de excitación que se pueden practicar, tantas y tan variadas como personas en ese estado. Sin embargo, Paco León demuestra en Kiki, el amor se hace (2016, España), que también se pueden mostrar con humor y hasta con naturalidad. Inspirado por su película, me propongo repasar las filias y parafilias más raras y divertidas, las más sanas y caras y hasta las más peligrosas. Pero de una en una.

1. Culto a Ra

Esperaba yo con ganas el estreno de Quiero ser monja. Pensaba que me iba a reír tanto como con otros programas de Cuatro como Quien quiere casarse con mi hijo, con mi hija, con un granjero o con una princesa, al fin y al cabo podrían haberlo llamado quien quiere casarse con Cristo. Pero me bastaron cinco minutos para cambiar de canal. Me pareció triste y deprimente que hicieran un programa con lo que no parecía otra cosa que un grupo de iluminadas que daba lo mismo que hubieran encontrado a Dios o que hubieran tenido un encuentro en la tercera fase. Lo único que sí me dio tiempo a ver fue el testimonio de una de ellas, Paloma, la estudiante de educación social que hablaba de que se sentía abrazada por Dios cuando tomaba el sol en la playa. En ese momento no lo entendí, pero ahora me doy cuenta de que la pobre no quiere ser monja, simplemente es actirastica. Quizás le valdría más hacerse sacerdotisa de Ra que meterse a monja.

Paloma en Quiero ser Monja | Foto: Uso permitido

2. ¿Vacaciones en países cálidos o sesiones de rayos uva?

Si te va el rollo de la actirastia y quieres sacar el máximo partido de tu luminosa filia, toma nota de los países más cálidos del mundo: Arabia Saudí, India, México, Vietnam, Iraq, Argelia, Omán, Irán, Libia y Botswana. Lástima que la luz no vaya ligada con la diversidad y la tolerancia sexual porque, como te habrás dado cuenta, la mayoría de estos países tienen poca o ninguna tolerancia hacia la comunidad LGTB, estando penada la homosexualidad en la mayoría de ellos, que no en todos, siempre te puedes ir a México. Por otro lado, si no te llegara el presupuesto o, lo peor de todo, te toca trabajar en verano mientras los demás se van a la playa, siempre puedes tomar rayos UVA, que me pregunto si te darán el mismo gustirrinín que los rayos del sol.

3. Playas para excitarte a gusto

¡Será por playas! Aparte de aquellas que ya conoces para hacer cruising, si sólo quieres disfrutar de tu particular excitación por la exposición solar, puedes acudir algunas de las fabulosas playas que te proporciona el litoral ibérico, desde la playa de Bolonia en Tarifa hasta la de las catedrales en Ribadeo, pasando por la playa de la Concha en San Sebastián o La Barrosa en Chiclana de la Frontera, sin olvidarnos de las de las islas, como la playa de Cofete en Fuerteventura, las calas de playa Papagayo en Lanzarote, cala Comte en Ibiza o la playa de Ses Illetes, en Formentera, escenario natural para el rodaje de Lucía y el sexo (Julio Medem, 2001, España). De hecho, la próxima vez que vaya a la playa ya podremos entender lo que hace toda esa gente tendida al sol, tostándose como cangrejos, exponiéndose a coger un cáncer de piel. Ahora sabemos que todas esas personas comparten la misma filia. ¡Ay, pillines, que por eso os gusta tanto ir a la playa!

4. Canciones para ponerte a tono

¿Serán actirásticos si le cantan al sol? Bueno, en el caso de Mecano, tanto le cantan al sol como a la luna, luego podemos decir que son bisexuales lumínicos en cuestiones parafílicas. Pero, desde luego, hay canciones inequívocas, Desde el Walking on sunshine de Katrina and The Waves hasta el Here comes the sun de The Beatles, pasando por Another sun de Tracy Chapman, The warming of the sun de The Beach Boys, sin olvidarnos del explícito Staring at the sun de U2.

Pero ¿por qué no ponernos a tono en español, ya que podemos? Ahora entiendo perfectamente lo que nos querían decir verdaderamente con Cuando calienta el sol, aquella canción que cantaron Los Panchos, Los Hermanos Rigual o Luis Miguel, este último con un vídeo musical mucho más explícito. No era su cuerpo, su palpitar, su cara, su pelo, ni sus besos, lo que le estremecía no era otra cosa que el calor del sol. Efectivamente, lo mismo que les debía pasar a Los Diablos cuando cantaban aquello de Un rayo de sol, o a Presunto implicados con https://youtube.com/7SDBdSbeq10.

5. Películas para sesiones de actirastia en los días de lluvia

Para los días de invierno o las tardes de primavera lluviosas como las de este año, siempre puedes recurrir al cine para disfrutar de tu dosis de excitación sexual a través de la exposición solar a través de alguna película que tenga mucho sol. Ahora entiendes el particular sentido de la diversión de Lawrence de arabia (Lawrence of arabia, 1962), que ya se pone a tono con el calor de una cerilla en la famosa película de David Lean, lo que me lleva a La guerra de las galaxias, que siempre tienen algún planeta sobrado de luz solar.

Aunque quizás, prefieras cosas más livianas como El lago azul ( The blue lagoon, Randal Kleiser, 1980), Tiburón ( Steven Spielberg, 1975 )—que desde luego tiene muchas más filias de las que disfrutar—, Le llamaban Bodhi ( Point break, Kathryn Bigelow, 1991), Pauline en la playa ( Pauline à la plage, Éric Rohmer, 1983) o, ya puestos, El desnocido del lago ( L'inconnu du lac, Alain Guiraudie, 2013). Claro que si eres verdaderamente hardcore de la actirastia, te reto a verte cada invierno la serie Verano azul completa. No me digas que no debe de ser pieza de culto para quienes disfrutan con esta filia tan sencilla de satisfacer.

Bonus: energía solar

Ni que decir tiene que si te excitas con la exposición a la luz solar, serás una de esas personas damnificadas por el impuesto al sol del ya ex ministro Soria. Ahora ya, cuando veamos una casa con placas solares, ya no podremos decir que es el hogar de ecologistas, porque podría ser la cueva de actirasticos.

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

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