Un periodista de Novaya Gazeta se enfrenta a la deportación a Uzbekistán

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos bloquea la deportación a Uzbekistán de un periodista de Novaya Gazeta que lleva dos años esperando el reconocimiento de refugiado por ser homosexual.

Luis M. Álvarez • 09/08/2017

Khudoberdi Nurmatov | Foto: Uso permitido

rusia moscúa uzbekistan khudoberdi nurmatov discriminación tribunal europeo de derechos humanos novaya gazeta refugiado

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos bloquea la deportación a Uzbekistán de Khudoberdi Nurmatov, un periodista de Novaya Gazeta que lleva dos años esperando el reconocimiento de refugiado debido a su orientación sexual y el peligro que supone para él ser deportado a Uzbekistán.

Natural de Rusia, Nurmatov crece en Uzbekistán, de donde huye en 2008 después de que las autoridades lo secuestraran de su casa para «torturarle» debido a sus «opiniones políticas», motivo por el que lleva los últimos dos años a la espera de que le concedan el asilo en Rusia, argumentando que es homosexual. El 1 de agosto, la policía le arresta en las inmediaciones de la sede de Novaya Gazeta en Moscú, la misma publicación que denunciara la purga de homosexuales en Chechenia, en la que publica sus artículos con el seudónimo de Ali Feruz. Tras ser retenido en un centro de detención de inmigrantes, un tribunal dictamina que ha violado las leyes de inmigración, iniciando los trámites para su deportación a Uzbekistan, donde la homosexual es ilegal y se castiga con penas de cárcel.

Presa de la desesperación ante esta sentencia, Nurmatov intentaba quitarse la vida en la propia sala del juzgado, denunciando Novaya Gazeta que había sido víctima de agresiones verbales y físicas en el centro de detención en el que está retenido. Philip Shishov, abogado del reportero, denunciaba en un comunicado el martes pasado, 1 de agosto, que su defendido presentaba «enormes hematomas» en su cuerpo, agregando que había llegado a acusar formalmente a uno de los oficiales de policía que lo habían escoltado al centro de detención después de golpearle durante su arresto. «Las autoridades deben garantizar claramente su seguridad», reclamaba Shishov, adelantando ya entonces que temía que pudiera intentar suicidarse.

«Debe recordarse que el derecho internacional prohíbe el envío de una persona a un país donde existen motivos fundados para creer que la persona puede ser sometida a torturas o malos tratos», publica en Facebook Nils Muižnieks, comisionado de Derechos Humanos de la Unión Europea, llamando la atención sobre el caso. Ante la expectación creada, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consigue bloquear su deportación el 4 de agosto, quedando pendiente del resultado de su apelación al veredicto inicial. Como miembro del Consejo de Europa, Rusia se ve obligada a respetar el Convenio Europeo de Derechos Humanos, aunque una ley firmada en 2015 por Vladimir Putin permite al Tribunal Constitucional de Rusia decidir si deben cumplir las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y otros órganos judiciales internacionales, que precisamente en junio dictaminaba que la ley de propaganda rusa es discriminatoria y viola la libertad de expresión.

«La suspensión de la deportación de Ali Feruz a Uzbekistán, donde enfrenta un riesgo real de persecución y tortura y la homosexualidad es un crimen, es un paso positivo», declara Denis Krivosheev, subdirector para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional, denunciando que es vergonzoso que continúe estando detenido «a pesar de sus afirmaciones de que ha sido golpeado» y resaltando que «no ha cometido absolutamente ningún crimen».

Comentarios

También te puede interesar...

© Looping Media, S.L., 2007-2018
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Publicidad | Ayuda y contacto

En Universo Gay utilizamos cookies propias y de terceros, que pueden ser desactivadas en la configuración de tu navegador, para personalizar tu experiencia en el sitio y mejorar nuestros servicios, contenidos y publicidad mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Más información.