Jódete y crece

Con un apabullante lleno en la sala Teatro de las Aguas, asistimos a una función de la obra Jódete y crece. Un buen texto y una excelente interpretación son los ingredientes perfectos para una obra que habla de la generación de los millenials.

Diego Manuel Béjar • 27/09/2016

Jódete y crece | Foto: Uso permitido

madrid españa teatro de las aguas jódete y crece bárbara valderrama juan pablo cuevas manel hernández alejandra martínez de miguel

En el teatro hay historias que te hacen reir, otras que te hacen pensar, y otras que te hacen llorar. Y luego está Jódete y crece, que te produce la suma de todas esas sensaciones. Por eso y otras cosas que os iré contando, a nadie le extraña que lleven tres meses en los escenarios (y lo que les queda).

Con una muy hábil interpretación de Bárbara Valderrama, Juan Pablo Cuevas (que también es autor del texto) y Manel Hernández, y bajo la dirección de Alejandra Martínez de Miguel, Jódete y crece sería a esta generación de millenials lo que para la mía fue El club de los cinco. Esta obra es el canto desgarrado de una generación a la que se le había dicho que iba a triunfar y que lo iba a tener todo, y al hacerse adultos se han encontrado con una realidad marcada por primas de riesgo, políticas alemanas y crisis mundiales. Esa generación, que es la mejor preparada de las que hemos tenido y se enfrenta a un futuro incierto que no era el que les habían prometido, tiene más libertades que las que hemos tenido jamás y, al mismo tiempo, pocas posibilidades de elegir.

Jódete y crece | Foto: Uso permitido

Jódete y crece empieza bajo la apariencia de una comedia de situación entre un dramaturgo que está triunfando profesionalmente, el comienzo de su relación con un actor buscavidas (sí, hay rollito gay con momentos explícitos muy bien traídos), y la amiga de toda la vida del dramaturgo, una fotógrafa que busca el éxito artístico y profesional. Sin embargo, conforme se va desarrollando la trama y se afianza la relación entre los personajes, el tono se va volviendo más amargo y la historia más cruel. Tras derribar la cuarta pared en un ejercicio de metateatro, vemos las frustraciones y dudas de una generación que lucha por salir adelante, ocultas tras las noches de alcohol y risas.

Pero esta obra trata de más cosas. Habla también de las relaciones (la familia, la amistad, el amor... con sus correspondientes expectativas) y, como se advierte en el título, de crecer. Y crecer en la ciudad, en realidad, no entiende de generaciones. Crecer, dar ese paso del “de mayor quiero ser” a “debo luchar por conseguirlo”, es darse de bruces contra la realidad y descubrir que estás al borde de un precipicio.

Jódete y crece no solo es una obra para gusto y deleite de la generación actual. Mi generación, la anterior, se enfrentó a temas parecidos cuando estos actores estaban por nacer. Algunos de ellos tuvieron hijos como los que presenta esta obra, y para esos padres asistir a la función puede ser como mirar a través de la cerradura. Y, en cualquier caso, es una obra de la que, aunque no puedo contar más porque no se trata de destripar la función, todos los espectadores disfrutan de teatro del bueno, con los giros adecuados y una buena gestión de los sentimientos y emociones que llegan al espectador a través de un uso inteligente de distintos recursos, a nivel escénico y de guion, y de una interpretación que llega al corazón.

Jódete y crece se representa en Teatro de las Aguas (c/ de las Aguas, Madrid) los viernes de septiembre y los sábados de octubre. No se lo pierdan.

Jódete y crece | Foto: Uso permitido

Comentarios

Relacionado con Madrid

Contactos en Madrid Chat Gay Madrid Chat Lesbianas Madrid Guía LGTBI de Madrid Noticias de España

También te puede interesar...

Más en Teatro

© Looping Media, S.L., 2007-2018
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Quiénes somos | Publicidad | Ayuda y contacto