Nueva era

La oportunidad es un regalo del destino que no debes rechazar porque nunca, hasta que estés totalmente comprometida con ella, sabrás qué era lo que al final te estaba esperando.

Mónica Martín • 30/12/2012

Botella de Champán

nocturnabilia siete tentaciones fin de año

Este año ha sido un año genial, desde un punto de vista estrictamente literario, para mí. Todavía recuerdo cuando a finales del año pasado me senté al otro lado de la mesa de Diego M. Bejar y asumí ciertos compromisos con Universo Gay, conmigo misma, con esta columna y mediante el transcurrir de las semanas, con vosotros que me habéis seguido apoyado, saboreado y difundido.

He querido estar cada semana con vosotros pero la casualidad, la fortuna, el destino y otras variables cósmicas me han puesto encima del teclado propuestas y colaboraciones que no he podido rechazar. Creo que el resultado de este esfuerzo ha merecido la pena, Nocturnabilia y Siete Tentaciones son dos obras diametralmente opuestas, bellas, geniales que plasman cada una a su manera la diversidad y creatividad de la que podemos disfrutar los lectores en el panorama literario actual. Decía mi abuelo que cuando las cosas se hacen con cariño siempre se refleja en el resultado final, que está en nuestra mano construir algo sólido, hacer las cosas bien. Me consta que ambos proyectos han requerido un gran esfuerzo por parte de todos los integrantes y que hasta la última palabra, coma y guión ha sido meticulosamente cuidados. En este lado de la linea hay siempre un equipo de gente que el único compromiso que tiene es el de apoyar, querer, y cuidar la palabra escrita. Este esfuerzo ha sido recompensado por vuestra parte colocando, en tan solo un mes, Siete Tentaciones en el Top ventas de las librerías y empujándolo hasta la cuarta edición. Honestamente, ya me siento pagada, porque ni en el mejor de los escenarios que hubiera imaginado, pude soñar que un libro en el que yo colaborase llegaría tan lejos. Ayer hablé con mi madre sobre esto y le dije que ya me podía morir tranquila porque gracias a todos vosotros he visto cumplidos la mayoría de mis sueños.

En estos doce meses ha habido momentos en los que me he preguntado a dónde me llevaría esta columna, si de verdad, en ese devenir casual y extraño de micro historias no estaría tejiendo algo sin sentido y estéril que en el fondo no estaba cumpliendo con la labor social y emocional con la que me lo había planteado. La cantidad de mensajes a este respecto tanto en las redes sociales, como en el propio portal, la cantidad de visitas que ha tenido, me han disipado por completo todas las dudas que pudiera tener al respecto. Ahora sé que la habéis disfrutado, la gran mayoría de vosotros y todos los miedos, dudas, inseguridades e incertidumbres que pudiera tener se han venido abajo. Dicen por ahí que el trabajo dignifica, no solo dignifica, te enseña a medirte con la dificultad, a plantearte retos, a superarlos y a explorar tus propios límites. Escribir “al fresco” para vosotros, ha sido una de las experiencias más duras pero también más gratificantes que he tenido en mi vida, hasta el punto que ha cambiado mi forma de escribir.

Hablando de ello, iba a escribir un relato súper erótico, en serio, esta mañana me he levantado con la intención de animar al personal femenino y masculino que sigue esta columna pero, al final, después de media taza de café, he decidido celebrar con vosotros que ya llevamos un año juntos. Yo escribiendo aquí, vosotros leyéndome. Quería daros las gracias por continuar visitando este espacio, por empaparos de cada palabra dicha, por dejarme esos mensajes preciosos que hacen que sienta que todo el esfuerzo de madrugar y trasnochar y mantenerme despierta con estas agujetas, ha merecido la pena.

Por el momento nada más. Fin de fiesta. El año que viene nuevos proyectos literarios, algunos planificados otros vendrán por sorpresa, con nocturnidad y alevosía, eso espero, porque soy Fan incondicional de lo inesperado. En el Planing del año que viene me constan: Más Tomates, más Bolleras viajeras, más Tentaciones y una de novela erótica -Dios mediante- que está dentro de mi cabeza y que sino la suelto pronto explotará dejando a su paso todo lo que podía haber sido, que siempre es mucho peor -dónde va a parar- que lo fue, porque te deja con la incertidumbre y una puerta abierta y eso en el pleno siglo veintiuno no es nada práctico.

Un beso para ellas, un abrazo para ellos. Despedid el 2012 cómo se merece, con la seguridad de que el 2012 + 1 va a ser infinitamente mejor que el que nos deja.

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

Acerca de Mónica Martín

Mónica Martín es novelista, relatista y bloguera experimental. Esta extravagante, polifacética y joven escritora relacionada con el mundo de la literatura LGTB, no ha dejado a nadie indiferente a lo largo de su trayectoria literaria. Autora de la novela “Sin Control (2006)”, el poemario “An-verso jugando con el sonido (2008)” y el ensayo “Visibilidad (2009)”, en 2011 ha roto todos sus esquemas creativos con la novela coral “Títeres”.

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