Oreando armarios

Este sábado se estrena “Noel Road 25: a genius like us” en Ciudad de Panamá. En el cartel se lee: «Basada en hechos reales, para personas con criterio formado».

Carlos Be • 12/12/2008

Cartel de Noel Road 25 (Adelas & Catarsis, productoras del montaje)

noel road 25 a genius like us panamá abdiel tapia

Enrique Vila-Matas escribe que «el dolor convierte nuestra mente en un teatro y [...] lo que parece una catástrofe es una danza, una delicada construcción de la sensibilidad, una forma especial de la música o de la matemática, un rito, una iluminación [...]». Han transcurrido siete años desde la publicación de “Noel Road 25...” y sigo convencido de haber hallado la mejor de las citas posibles para definir la escritura a cuatro manos –y pondría una de las mías en el fuego con tal de aseverarlo– de Joe Orton y Kenneth Halliwell, la pareja inglesa que apareció muerta en su apartamento de Noel Road. Sucedió el 9 de agosto de 1967. Ken reventó el cráneo de Joe a martillazos y después se suicidó con nembutal. Como Marilyn Monroe, pensaría Ken antes de morir. Pero la muerte le reservaba una última mala pasada: la historia ensalzó a Joe a la categoría de mito –y quizás así lo pretendiera Ken–, pero él quedó hundido en la ignominia.

Pero en realidad, ¿quién sabe lo que sucedió aquella noche en el apartamento? Existen varias hipótesis. Personalmente, me vinculo por la versión que baila al son del amor y la eternidad: Ken quería permanecer por siempre jamás al lado de la persona que más amaba en este mundo, pero en este mundo su relación, cada vez más mellada por la fama de Joe, su activa sexualidad y la constante afluencia de pretendientes, ya no podía avanzar más. Dicen los informes forenses que Ken aterrizó en el infierno antes que Joe. El cuerpo de Joe aún estaba caliente cuando llegó la policía. Ken, frío. Irónicamente, había antecedido a Joe en la muerte, de la misma manera como ocurrió con la escritura: fue Ken quien sentó a Joe por primera vez frente a una máquina de escribir.

En “Noel Road 25...” intenté recrear su cotidiano, esos días y esas noches en el diminuto piso con un único dormitorio de camas separadas que expelía un terrible hedor ácido, el sudor del inconformismo, la esencia de la literatura que tramarían conjuntamente y firmaría Joe, unas comedias que con sus risas sacudían la superficie de la sociedad hasta resquebrajarla. En las paredes, collages de locura convertían los muros en perspectivas interminables de ideas... El acrónimo INRI se desenrollaba en “I Now Represent Idiots”... Más allá, sobre la cabecera de la cama de Joe, crucificaron a Jesucristo en una Union Jack sustraída a golpe de tijera de los libros de las bibliotecas públicas... En la intimidad se reconocen las almas porque se contemplan plenas: con su luz y su oscuridad. Como sólo ocurre en el teatro.

Abdiel Tapia es un director de riesgo y ha decidido montar “Noel Road 25...” en Ciudad de Panamá. En uno de los correos que intercambiamos, me remite las siguientes palabras de Tennessee Williams: «el teatro ha conseguido grandes avances artísticos en nuestra época gracias a la apertura, iluminación y ventilación de los armarios, los áticos y los sótanos de la conducta y la experiencia humanas». Abdiel apuesta por “Noel Road 25...”, considera que la obra «abre, ilumina, ventila muchos armarios humanos sin lugar a dudas. Y es maravilloso que esos armarios puedan ser expuestos a la luz de una ciudad como Panamá, cuyo grueso teatral es muy convencional y cuyo armazón moral-religioso lo es mucho más. Estrenar una obra como esta supone un reto cuyos resultados no podemos imaginar, a falta de referencias (entiéndase obras de corte similar)».

Me intriga saber cómo habrá articulado Abdiel algunas escenas, como aquélla en que la reina Isabel II fela al arzobispo que la corona mientras el pueblo ruge de emoción. En su época, Tennessee Williams albergaba las mismas dudas que hoy siguen sacudiéndonos a Abdiel y a mí: «Tengo la impresión de que los prejuicios sencillamente han sido soterrados, pero siguen ahí». No puedo evitar un escalofrío cada vez que la vista se posa en esas palabras del cartel: «Basada en hechos reales, para personas con criterio formado». La muerte convirtió a Joe y Ken en objeto público. Todos pudimos y podemos contemplar su intimidad disecada y vulnerable, los pigmentos universales de las emociones en sus alas extendidas llenas de alfileres. Con las máscaras caídas, como la verdad. Como decía, en la intimidad se reconocen las almas. En la intimidad y en el teatro.

Desde aquí, todo mi apoyo a mi cómplice Abdiel y su compañía.

Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.

Acerca de Carlos Be

Carlos Be es autor y director de teatro. Entre otras obras, ha publicado "La caja Pilcik" (Premio Serantes de Teatro 2008), "Origami" (Premio Born de Teatro 2006), "La extraordinaria muerte de Ulrike M." (finalista del Premio Casa de América - Escena Contemporánea de Dramaturgia Innovadora 2005) y "Noel Road 25: a genius like us" (Premio Caja España 2001), así como la novela "Tantos nombres olvidados". Con su compañía de teatro The Zombie Company, ha estrenado "Achicorias", "Noel Road 25: a genius like us" y "Eloísa y el domador de mariposas". Vive entre Barcelona, Madrid y Praga. Encontrarás más información en www.carlosbe.net.

Comentarios

Relacionado con Panamá

Contactos en Panamá Chat Gay Panamá Chat Lesbianas Panamá Noticias de Panamá

También te puede interesar...

© Looping Media, S.L., 2007-2018
Condiciones de uso, privacidad y cookies
Quiénes somos | Publicidad | Ayuda y contacto

En Universo Gay utilizamos cookies propias y de terceros, que pueden ser desactivadas en la configuración de tu navegador, para personalizar tu experiencia en el sitio y mejorar nuestros servicios, contenidos y publicidad mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Más información.